Revolution Montreal. Bikes and Lesbian Haircuts. Photo by Meera Margaret Singh.
En ocasiones hemos argumentado sobre el “programa” como
un elemento comprometedor del proyecto de arquitectura. Los arquitectos
hemos presumido de conocer, incluso mejor que los propios usuarios, aquello que
ellos precisamente necesitan, haciendo de la “reinterpretación” del programa
una de nuestras más valiosas aportaciones al encargo. Sin embargo, el tiempo
nos suele arrebatar la razón y el uso que habitualmente vinculamos a un espacio
a menudo es superado de alguna manera por las
mareas de la vida. ¿No se desplegarán sobre cada proyecto múltiples
configuraciones de uso generadas ante la diversidad y las necesidades cambiantes
de los propios usuarios? ¿Se podría entonces proyectar lo impredecible? Veamos.
