La casa como oportunidad inexcusable para la
experimentación encuentra su plenitud en dos momentos determinantes de la historia: la postguerra de los dos grandes conflictos bélicos internacionales del Siglo XX. La estandarización, la economía de
medios, la aplicación de nuevas tecnologías y materiales o la propuesta de
nuevas formas de vida serán temas comunes en, por ejemplo, ‘Pessac’ (1925) o
las ‘Casas Loucheaur’ (1929), de Le Corbusier; la ‘Casa experimental’,
Weissenhofsiedlung, Stuttgart (1927), de Walter Gropius; o ya
en Estados Unidos y dentro del programa de las Case Study Houses, la CSH#8
(1945-49), diseñada por Charles & Ray Eames. El proyecto doméstico como laboratorio (1).
