9 April 2019

EL FUTURO SISTEMA ANTERIOR



Cuentan que el arquitecto japonés Ryue Nishizawa comienza siempre sus charlas y conferencias mostrando una pintura de la antigua ciudad de Kioto: “Sí, (es cierto) porque creo que esa pintura es el ejemplo más importante sobre cómo es hoy la arquitectura en Japón. Creo que hay dos cosas muy importantes en la conformación de la construcción de las ciudades: primero, que no hay un centro de la ciudad como lo conocemos hoy, y por tanto, también desaparece el concepto de periferia” (1). Llama la atención esta significativa consideración de una pintura de comienzos del Siglo XVII, tanto que se refiere a ella como “el ejemplo más importante” sobre cómo debería ser hoy la arquitectura y la ciudad, una suerte de futuro primitivo al que deberíamos encomendarnos.

Esta pintura se conoce como Rakuchu Rakugai-zu, un conjunto de seis paneles de seis pliegues realizados en tinta y color sobre papel dorado. Lo interesante del término japonés se explica desde su condición compleja y contradictoria, al traducirse lo que vemos como algo que sucede “dentro de la ciudad” (rakuchu) y al mismo tiempo “fuera” (rakugai). El dibujo representa la convivencia armónica y solidaria entre arquitectura y la naturaleza (2), una suerte de paisaje habitado en forma ligera y carácter sistémico auto-regulado: “Sin centros, una ciudad es más democrática, con usos de espacios más igualitarios y con la convivencia de la naturaleza, lo que tiene un profundo significado en la mejora de la calidad de vida de las personas que la habitan” (3). La ciudad des-jerarquizada y su potencial en la construcción de futuros paisajes democráticos desde la variable cultural, ecológica y social.

En la propia arquitectura de Nishizawa subyace la idea del espacio des-jerarquizado o la metodología del catálogo, conviviendo árboles frutales y volúmenes prismáticos, alfombras y macetas, cofres de madera lacada en negro y cortinas blancas y vaporosas, palmeras y mobiliario de procedencia dispersa y épocas divergentes en una suerte de paisaje palimpsesto, interior y exterior, presente y futuro a un tiempo: la casa como ciudad y viceversa, la ciudad como casa natural y artificial, heredada y en continua transformación. En el dibujo, la naturaleza y el suelo parecen confundirse en una especie de bruma infraestructura que avanza sobre los tejados hasta las venas del río caudaloso, verde y oscuro, como si la vida no reclamara nada más (y nada menos), salvo quizá las ligeras construcciones en madera, textil y papel de arroz a modo de instalaciones frágiles entre la espesura. Más allá de la maniquea sátira hiperbólica de los centros y las periferias, se propone aquí un sistema de patrones para la regeneración ambiental de la ciudad contemporánea, la arquitectura y la naturaleza entrelazadas sin centros, sin apenas aire ni lugar entre ellas: un sistema primitivo que Nishizawa formula, sin embargo, como una promesa para la ciudad próxima. El futuro sistema anterior. 

NOTAS

(1) Ryue Nishizawa, entrevista en América Economía, 15 de febrero 2019, ver entrevista completa aquí.
(2) Desde la perspectiva ecológica del paisaje, interesa el trabajo de Richard T.T. Forman (Landscape Ecology Principles for Landscape Architecture and Land-Use Planning) o Ian McHarg (Dwelling in Nature: Conversations with Students), entre otros.
(3) Ryue Nishizawa, entrevista en América Economía, 15 de febrero 2019, ver entrevista completa aquí.

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